La oferta de escuelas, profesores independientes y aplicaciones para aprender inglés es amplia. Y esto complica el elegir al proveedor adecuado. A continuación, los 10 requerimientos (mínimos) que debe cumplir su proveedor.

1. Hecho a la medida.

Aunque un idioma es una plataforma de comunicación entre humanos, adentro de esta plataforma hay un sinfín de variantes. No es lo mismo el inglés usado en un laboratorio tecnológico que el inglés usado en las oficinas de una banca privada en Londres. Por lo mismo, es importante que un estudiante aprenda inglés de acuerdo a su perfil profesional. Otra razón para tener un curso individualizado, es el perfil de aprendizaje. No todas las personas aprenden de la misma forma.

2. Un pool de perfiles.

La clave para el éxito de un curso de inglés, es que haya química entre el profesor y el estudiante. No requieren ser amigos, para nada, pero se requiere de esta chispa entre los dos, en donde puedan decir: me cae bien… Por lo mismo, es importante que el proveedor tenga acceso a profesores de varios perfiles para que tanto el/los estudiante(s) como el profesor se adapten perfectamente durante la clase.

3. La cultura atrás del idioma.

El inglés es mucho más que la lengua hablada. El inglés representa una cultura; una cultura que se traduce en usos y costumbres. Llama la atención que “yo” en inglés sólo tiene una letra y escrita en mayúsculas: “I”. Se podría interpretarse como que “yo” para un anglosajón es la persona más importante. Este hecho se ve reflejado en las sociedades anglosajonas, ya que son sociedades más individualistas. Y obviamente, se ve reflejada en los negocios. Por lo mismo, es importante que su curso de inglés transmita esta cultura. Y aquí sí, tiene una ventaja el profesor de inglés nativo, lo que nos lleva al cuarto punto.

4. Profesores nativos y no nativos.

Es de moda decir: “trabajamos con profesores nativos”. Es un mito que el profesor nativo sea mejor. Para niveles de básicos a medio alto, un profesor de inglés no nativo ofrece un valor agregado por tener empatía con los estudiantes. Un no nativo también puede servir como ejemplo; si el estudiante ve que su profesor empezó también de cero, esto puede ser motivador. Sin embargo, para los niveles avanzados es importante tener a un profesor nativo por su manejo en las finesas del idioma. En ambos casos, el profesor de inglés debe estar capacitado para poder enseñar inglés, y requiere dominar el idioma al 100%.

5. Evaluación.

Un curso de idiomas es costoso. En tiempo y dinero. Es lógico que los departamentos de RRHH quieran medir el retorno en la inversión. Sólo que tampoco aquí se puede pensar en una plataforma única de evaluación. El inglés que requiere un vendedor es distinto al inglés de un analista financiero. Por lo mismo, las formas en cómo se evalúan deben ser ajustadas y pensadas con este objetivo. En este sentido, no es recomendable aplicar un único examen para todos. Personalmente, estoy a favor de exámenes que usan la escala CEFR por describir en detalle las habilidades de cada estudiante.

6. Costo.

Lo barato sale caro. Es cierto para productos de consumo, pero también para servicios. Para poder saber cuál es el precio justo, debe tomar en cuenta:

- El instructor. Para los niveles más básicos, la experiencia de un instructor puede ser menor. Más avanzado el nivel del (los) estudiante(s), más experiencia requiere el profesor. Obviamente, si tiene más experiencia el instructor, más alto será su costo.

- ¿En dónde se ofrecerá el curso? ¿en su empresa? Si es el caso, se deberá incluir en el costo el tiempo del traslado del instructor. Un traslado que en algunas ciudades puede ser más largo que la misma clase. Y también, por cortesía se debe incluir el costo del estacionamiento.

- Horario. Los horarios más comunes para dar clases de idiomas son en la mañana temprano y en la tarde, al terminar las actividades laborales. Por lo mismo hay más demanda en estos horarios, aumentando el costo.

- Servicios adicionales. Escribir reportes, ajustar los cursos, cambiar profesores,… todo esto es tiempo laboral. Y este tiempo tiene su costo, un costo que se incluirá en el costo total del curso.

- Forma de pago. El costo principal de un proveedor de cursos de inglés, son los profesores. Si el cliente tiene políticas de 90 días para pagar sus facturas, da por hecho de que el proveedor calculará el costo del dinero en su oferta final. En periodo de 30 días para pagar las facturas es más que razonable.

7. Un instructor de hueso y carne.

No se puede aprender idiomas con una aplicación o software. Aprender un idioma no se trata de memorizar, sino de sentirlo. Y para esto, se requiere la intervención de un instructor a quien se le puedan hacer preguntas. Un instructor que le puede explicar el por qué de las cosas. Es más fácil acordarse de algo si sabe el por qué. También para aprender correctamente la pronunciación, se requiere la intervención de un profesor: la pronunciación también es poder ver el movimiento de los labios, la articulación del profesor. Sin un trabajo visual, será imposible para un latino pronunciar correctamente el SCH (de school). Dicho esto, las aplicaciones y el software son útiles para entrenar como respaldo a la enseñanza, pero no para aprender.

8. Flexibilidad.

Claro, se puede y se debe exigir al proveedor incluir cierta flexibilidad para poder cancelar o reagendar un curso. Pero esta flexibilidad debe ser mesurada. Aprender inglés requiere de disciplina, por lo mismo, es importante mantener y respetar un ritmo, un ritmo establecido en un calendario y un horario. Si el proveedor que incluye demasiada flexibilidad para cancelar o reagendar,… busca complacer el cliente. Pero haciéndolo, no logrará que el estudiante avance en su estudio del inglés.

9. Tamaño de los grupos.

Como ya se mencionó, un curso de inglés es asunto de personalizarlo, lo más posible. Lo perfecto, son cursos individuales; el costo de éste se recompensará ampliamente por el rápido desarrollo en el aprendizaje del idioma. Y si no es posible un curso one-on-one, que sea de un grupo NO mayor a 5 participantes. Grupos de más, tal vez salen más económicos, pero tendrán un rendimiento mucho más bajo. Con el riesgo de que los estudiantes se desanimen. Sin embargo, sea pequeña o grande la cantidad de estudiantes en un grupo, es crucial que tengan el mismo nivel. No un nivel similar. El MISMO nivel.

10. Uso de la tecnología.

En estos tiempos en donde la tecnología nos rodea, es importante no dejarse llevar por ella. Un idioma es antes que nada un medio de comunicación entre humanos, que tiene un sinfín de variantes verbales, llamada paralenguaje. La intensidad o el volumen de la voz, la velocidad, el tono, el volumen... A esto también se le suma la parte no verbal, el lenguaje gestual, corporal, visual,... Y aquí falla la tecnología: no puede reemplazar a los humanos. Insisto, la tecnología es bienvenida pero de forma complementaria. Aquí podrá consultar una lista de escuelas de inglés en la CDMX..

¿Se me olvidó algún requerimiento?

Más sobre los cursos de inglés en inmersión total

Más artículos.



BART PETER. Sígueme:

10 requerimientos para proveedores de cursos de inglés