Muchas universidades ofrecen carreras de traducción & interpretación. Es una carrera exigente, sólo accesible para personas que tienen un don para los idiomas.

Los egresados de estas carreras, hasta la fecha, encuentran empleos sumamente bien pagados en organismos internacionales como la Unión Europea, la OTAN o las Naciones Unidas. Estos altos sueldos, reflejan sin duda la complejidad del trabajo. No es suficiente hablar otro idioma para ser un traductor o interprete profesional.

Es también un trabajo que requiere de mucha concentración, de buen bagaje cultural y un profundo entendimiento estructural de dos idiomas, además del conocimiento activo de un vocabulario más allá de lo normal.

En un blog anterior describí como la fusión de la tecnología de traducción automatizada de voz y de bioacústica, romperán las barreras lingüísticas, y sólo por el sencillo hecho de que una persona podrá expresarse en su propio idioma, mientras que el interlocutor podrá recibir este mensaje traducido a su propio idioma, de forma correcta, y en tiempo real.

La pregunta que surge ahora es si esto significa el fin de los traductores e intérpretes profesionales…

Creo que a corto plazo los traductores e intérpretes de contenido común y de relativa sencillez deberán reinventarse. La tecnología que puede traducir mensajes escritos o verbales ya existe, aunque falta que mejore antes de que realmente reemplace al traductor o al intérprete. Pero esto es un asunto de (poco) tiempo.

¿Y los traductores e intérpretes muy especializados en contenidos que son demasiado complicados y especializados para automatizar? Ellos opinan que no serán remplazados por la traducción e interpretación automatizada. Pretenden que hay muchos otros variables, y muchos no son tangibles como, las tonalidades, el matiz a traducir, y que hace imposible que una maquina lo haga.

Y hasta la fecha, coincido con esto. Aunque no soy traductor o intérprete, hablo (o por lo menos pretendo) cuatro idiomas. Tengo 20 años dedicándome a la industria lingüística y sólo puedo confirmar que estos pequeños matices que hacen que una tradición sea correcta es algo que no se puede aprender en un libro. Son el resultado de una experiencia que va más allá del mero conocimiento de un idioma. Sin querer ofender, pero la mayoría de las personas ni siquiera perciben los matices de su idioma nativo. Ahora imagínese que una maquina deba hacerlo. Es imposible…

¿O no? Tal vez las maquinas sí podrán reemplazar a los traductores e intérpretes…

Muchas tecnologías de traducción, interpretación y de voz fueron desarrolladas con fondos públicos: Siri de Apple tiene sus raíces en proyectos que fueron financiados por la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA), una agencia de departamento de defensa de los EEUU. Los servicios de inteligencia del mundo, y en particular los de Israel y EE.UU., invierten millones de dólares en el desarrollo de algoritmos que tienen como objetivo el entender y el traducir contenidos que incluyan doble sentido, dialectos o mensajes encriptados.

Es un hecho que las tecnologías que tienen en su origen un uso de inteligencia militar, terminan siendo de uso civil después. Tomando en cuenta esto, veo muy probable que las computadoras puedan traducir en tiempo real, y de forma verbal y escrita cualquier texto o conversación. Una vez que esto pase, temo que no habrá necesidad de humanos para hacer este trabajo. Claro, siempre habrá una situación en donde un humano sea necesario, pero será más le excepción que la regla.

La pregunta que queda abierta es, cuándo pasará esto…

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